¿Quién no ha comido alguna vez algo grasiento y se ha manchado de aceite? Lo primero que escuchas es: ¡Esa mancha ya no sale! Pues aquí te traemos la solución a esas manchas grasientas.

Lo primero que debemos hacer es cubrir la mancha con un producto absorbente, como sal o polvos de talco. Presiona bien para que absorba el aceite y déjalo reposar un par de minutos.

Añade detergente para la ropa y agua sobre el producto absorbente que hayas usado y frota suavemente hasta que haga espuma.  Frota un poco más con un cepillo de dientes haciendo movimientos circulares. Después lava la prenda como lo haces normalmente.

Si este truco no funciona, prueba echando unas gotas de lavavajillas en la prenda seca y déjalo reposar. Después lava la prenda con detergente de forma normal.

Para prendas aterciopeladas aplica sal en la mancha y déjala reposar un par de horas. Después con un cepillo frota suavemente a favor del pelo y después al contrario. Lava la ropa con normalidad y como nueva.